Saturday, October 18, 2008

Una Carta A Los Chilenos

Con esta carta abierta quiero expresar mis más profundos sentimientos de agradicimiento a los ciudadanos del mejor país del mundo. Quiero agradecerlos porque me aceptaron como uno de ustedes. Quiero agradecerlos porque me dieron la cosa más preciosa en todo el país, la hermosa fiera con la cual estoy casado en una relación tan fuerte que pasa del amor y llega a ser una fuerza de la naturaleza. Quiero agradecerlos por dejarme conocer las mansiones de Vitacura, los departamentos de La Granja, las chozas de la cordillera y los fundos del sur. Quiero agradecerlos por haber trabajado conmigo en el bosque y la muelle, en las construcciones y en las oficinas de Santiago. Quiero agradecer a cada campesino, cada cuico, cada obrero, cada agricultor, cada huaso, cada pescador, cada paco, cada fleite, cada huevón loco, cada borracho, cada señora digna, cada lola bonita, cada chilote, cada secretaria que maneja el mundo, cada sureño humilde, cada ladrón, cada norteño, y cada hijo de puta y su madre. Todos me han dado una mano, todos me han dado amistad y ahora siento en mi corazón que preciosos son los regalos que me dieron.

Ahora estoy lejos de Chile. Estoy lejos de mi hogar. Estoy lejos de mi preciosa señora y mis hijos tan buenos y llenos de vida. Los echo de menos con un vacío doloroso en mi alma. No supe valorarlos cuando estaba en casa. Mi familia chilena con la cual me casé cuando me casé con mi mujer pelea con furia, tirando platos a grito pelado, pero cuando uno necesita una mano, la pelea se olvida y se echa más agua a la sopa. En cambio aquí estoy entre gente fría y calculadora, creída como ellos solo se creen. Aquí no se ayudan, aquí se juzgan. Aquí tiene que pisar con cuidado porque no se perdonan y no olvidan nada.

En Chile uno es libre de decir que el Presidente es un culeáo de mierda y salir a la calle encapuchado para tirar piedras a los pacos. En Chile uno es libre de vivir como mejor le complace, y si a mi vecno no le gusta lo que hago, mala raja. Puedo hablar de lo que quiero y mientras no hago daño a nadie, me dejan en paz. En Chile no se habla tanto de la libertad porque no es un dicho, es palpable, se siente su olor en la brisa. Pero aquí en “la tierra de los libres” cada cosa que se hace es controlado por ley o por costumbre. Hay cuatro millones de huevones en la carcel y todavía los televidentes creen que viven en la tierra de los libres. La política es un chiste donde los dos partidos son igualmente comprado por las grandes corporaciones y todo es pantalla.

En Chile la puerta de la iglesia está abierta y la esperanza y fe de siglos calman el aire adentro del templo, suavizan el sonido, te abrigan contra el frío humano. Uno reza ante el altar seguro de estar en la presencia del Dios que perdona, el Dios que sabe que somos todos débiles como guaguas. Pero aquí una iglesia no es un refugio como en Chile. Las puertas están cerradas durante la semana y abren a la hora para los servicios. Llegan los autos todos juntos como una caravana para cumplir con un Dios que decidió que los gringos es la gente escogida. En lugar de dar refugio, de las iglesias emana una vibra de peligro como de una sala de la corte. La congregación se pega sonrisas de plástico mientras que se estudia uno al otro por defectos.

Nada es lo que parece aquí en gringolandia. Si parece madera, seguro que es plástico, parece verduras pero sabe de nada, parece amigo, pero seguro que cuando lo necesitas, no va a tener tiempo para ayudarte. Todo es falso. Todo es regimentado y él que es distinto es marginalizado. No hay discusiones políticas como en Chile porque todos tienen miedo de ofender a alguien. Y además, aquí en este lugar con acceso a más información que nunca ha habido en la historia, los huevones no saben nada. Miran la tele. Son espectadores de la vida. Basta de quejarme de este lugar donde nací pero en lo cual me siento absolutamente extraño. Quise decir lo anterior para subrayar tan increíblemente especiales son los chilenos.

Quiero agradecerlos por haber aguantado mis reventones por años interminables con todo los destrozos que me siguieron como los wagones siguen la locomotora. Quiero agradecerlos por quererme y perdonarme depués de todas las cagadas que mandé. Con la ayuda de Dios, la locomotora de destrucción no sale más del terminal. Escúchame Señor te pido a rodillas.

Quiero agradecerlos por enseñarme tanto sobre la madera y los pescados y los niñas y sus sonrisas. Quiero agradecerlos por enseñarme el arte y la danza. Quiero agradecerlos por mostrarme la cordillera y el mar y olor dulce de las lumas debajo las ramas de la selva fría. Quiero agradecer los asados al palo y los curantos y los humildes platos de cazuela. Ustedes saben abrir la puerta al forajero, saben tratar a una persona con cariño.

Lloro mientras escribo y se que fui bendecido el día que llegué a Chile y fui bendecido con la amistad de tantas personas. Gracias Juanito y Yohny y Gonzalo y Elisa y Lola y Fray Domingo y Dago y Ocho y René y Carlos y todos y cada uno que me extendió una mano. Pero mucho más bendecido fui en el día que me casé con mi chilena. No supe cuanto, pero ahora doy gracias a Dios todos los días por ponerme junto con La Única Y Mejor. Fui bendecido con tres hermosos hijos chilenos que me alegran la vida. Los amo.

Chile es hermoso y rudo y noble y peligroso y tierno como el pecho de la madre.
Y Chile es mi hogar y quiero volver a casa.

12 comments:

Anonymous said...

That was the best thing ever written, Dad. You described the American and Chilean attitude with perfection.
I'm glad you're a Chilean.

Chris Ferrell said...

Thanks chanchita
You are a marvelous young lady!

Do_faandla said...

Hola, Lindas palabras, espero que Dios te bendiga con mas tiempo con tus hijos y que puedas alabarlo y darle gloria junto a ellos :)
bendiciones
Adiós

Anonymous said...

Im Chilean, a proud one. Despite all the shit my countryman say about Chile, i love it. In everyway.
I want to thank you for this article. Its simple, but very touching. Hope you come back soon to your family. Home you come back soon to your home. Home you come back soon to your real country. The one that's in your heart and soul. Your daughter is right...you ARE Chilean.

Felipe Urrutia said...

Bonitas palabras amigo, que grato que le haya tocado vivir la parte bonita de Chile.
Cuando esto mismo lo escriba u Peruano residente me sentiré orgulloso de mi país

CHILENO said...

este weon quedaria loco si conoce Argentina.

lo digo yo que soy Chileno.

Anonymous said...

Hermoso lo que has escrito, yo soy una Chilena que vive en el extranjero ahora mismo y me has emocionado muchisimo.

Caro said...

Hermosas palabras, que lindo se lee mi país.

Pablo Faret said...

Sé qué idea comentar, pero no sé como expresarla sin ser mala onda solo diré 2 cosas: 1) que bueno que te guste Chile, lo hayas aprendido a querer y te haya querido de vuelta, 2) En Chile no hay libertad, ni calidad de la política, ni mucho menos cohesión social.

Saludos.

Anonymous said...

estoy llorando gringuito, eso te digo no mas, viva Chile!!

Jose said...

tremendo viejo... sos un grande buenas palabras que vale la pena que todos los CHILENOS las vieran y se sientan orgullosos

Anonymous said...

nice words man..i grew up in Europe (20 years) and i´m back in chile now for 15 years...!! the good and bad things we have are very nicely written in your article..!!!!

ojalá hayas tenido la suerte de volver a chilito lindo... con terremotos y errupciones volcánicas incluídas..!!! puta q es lindo chile..!!!!

saludos desde Mostazal, Chile